¡BIENVENIDOS UN DÍA MÁS A ESTA MAZMORRA DEL CAOS Y LA INCOMPRENSIÓN QUE ASOLA MI MENTE!
Hoy quiero felicitaros por haber escogido tan buena lectura para un martes como es este increíble blog que ya casi tiene un mes. Recuerdo tener la vaga idea de empezar una cosa así, pero la verdad es que nunca llegué a imaginar que sería una mierda tan grande como esta. En cualquier cosa, es mi propia mierda y ya por eso me encanta. Algunos de los que leéis este blog, no podéis haber estado más acertados en la vida y es que llega el día en el que os voy a hablar de algo bastante curioso.
Resulta que soy una persona que de puertas para fuera puede parecer muy seria, callada y súper educada, pero la verdad es que todo esto es algo que para nada tienen que ver conmigo. Bueno, lo de educada más o menos, pero la cosa es que cuando la gente no me conoce, se piensan cosas raras de mí, ¿sabéis? Esto la verdad es que no es algo que me haga gracia precisamente, ya que me dificulta un poco socializar.
Yo cuando voy a clase siento que a la gente no le parezco del todo interesante, lo que me hace casi siempre estar calladita haciendo mis cosas. Esto no es algo nuevo para mí, ya que durante toda mi vida escolar he estado en la misma situación, pero, creáis que no, duele en cierto modo. Creo que muchas personas no se atreven a hablar conmigo o intentar ser mis amigos por una falsa concepción que tienen de mí que no les atrae en absoluto. Es una mierda.
He de reconocer que para entablar una conversación por primera vez no soy la mejor, ya que a veces se me hace bola decidir cómo entrarle a alguien. Hubo una vez en la que había una chica que me llamaba la atención y con la que quería empezar a hablar. Como no sabía qué decirle por mensajes de Instagram para empezar una conversación, hice una estrategia mítica que consiste en lo siguiente:
PASO 1: Enviar una foto de un perro (da igual que no sea el tuyo).
PASO 2: Escribir: "Ay, perdona, se me ha escapado Firulais en tu chat".
PASO 3: Aprovechar para presentarte como si nada hubiera pasado.
Sí, aunque esto no me lo haya inventado yo, lo utilicé de forma magistral y la verdad es que empecé a hablar con esa persona, aunque no llegase a nada más que un simple contacto que se pierde entre otros muchos. Pero, sí, yo soy de ese tipo de persona que hace eso, para que luego haya gente que se piense que soy muy seria.
También os confesaré que yo no hago mucho para parecer otra cosa. Veréis, voy siempre vestida de negro. No es porque ese sea mi color favorito, en realidad es el azul; pero para vestir me parece el mejor ya que me hace sentir bien y cómoda. Muchas veces me he sentido presionada por la sociedad a vestir de otra manera más femenina y con más colorines pero simplemente no es mi estilo, y mucha gente lo achacaba a que eso sería una fase y que todos han ido a los 14 años vestidos de esa manera. ¡Sorpresa! Tengo 19 y sigo yendo igual. Pues parece ser que la gente cuando me ve por la calle con cara mustia, toda de negro y con mis auriculares puestos, se creen que les voy a pegar porque hablen conmigo, o algo. Pero en realidad soy un pastelito, de verdad que no muerdo y me gusta tener buen rollo con la gente. Obviamente si me molestas o me incomodas no voy a querer hablar contigo, pero coño, que no soy un tiburón.
Luego en el tema de mi faceta como escritora la gente que se piensa que yo soy una persona muy seria con ese tema y que me dedico a escribir siempre en mi ordenador con mi teclado mecánico gamer súper chulo con lucecitas y con sonidos satisfactorios al pulsar las teclas, pero gente, yo soy una escritora de supervivencia.
Me gusta mucho escribir y cuando estaba a tope con mi libro no había momento que no aprovechase para pegarle un adelanto al libro. Mirad: yo empecé a escribir en clase de tercero de la ESO con un putísimo lápiz y una hoja de cuadros. Luego me puse con el Word y ahí es donde mejor se está, sí, pero había días en clase en las que no hacíamos nada y de algún modo tenía que aprovechar el tiempo.
Me acuerdo que en primero de Bachillerato tuve un profesor de Historia que se dedicaba a estudiar las oposiciones en clase y para que nos entretuviésemos nos ponía alguna película. Recuerdo que puso Gangs of New York para explicar el siglo XIX en Estados Unidos. Sí, lamentable. Luego puso 1917 para explicar la Primera Guerra Mundial. Mirad, aunque esas pelis estén guapas, no me van a interesar si el contexto en el que me la pones es porque no sabes qué hacer ni por qué eres profesor. El caso es que yo hacía un truco ancestral para escuchar música en clase sin que te pillasen. Lo único que necesitabas era una manga larga y unos auriculares. La cosa estaba en pasarte uno de los auriculares por debajo de la ropa y conducirlo hasta el centro de una de tus manos. Luego te apoyabas la cabeza con la mano en la que estaba el auricular y de forma sutil te lo colocabas en la oreja. Así de fácil, y de esta manera yo me ponía a escuchar musiquita mientras dibujaba o escribía, viendo la película del profesor de tanto en tanto. Soy una genia, ¿por quién me tomáis?
También recuerdo que en las sesiones de tutoría en vez de atender a las subnormalidades que contaban en clase, que se limitaba a un intento fallido del profesor por solucionar los conflictos entre los compañeros, me ponía a leer el Diario de Anna Frank o escribía con el móvil. Para esto último, abría Google Drive, donde tenía los capítulos de mi libro, y seguía dándole al coco para continuar la historia. He escrito bastantes palabras de esta manera, porque entre tanto y tanto al final sí que avanzaba con el libro.
Por esto mismo os digo que yo no soy de estos escritores que tienen las mejores circunstancias para terminar sus libros. Obviamente ha habido personas que han escrito en peores condiciones que yo, pero la cosa es que yo siempre aprovecho para dar rienda suelta a mi imaginación y cumplir con mis proyectos.
El resultado de todo eso son dos buenísimos libros que debéis comprar y leer porque ya veis que son LA HOSTIA.
En fin, gente, creo que voy a ir despidiéndome porque estoy llegando a un punto de decadencia al que no estoy muy acostumbrada. Estos días me están dando muchas ganas de grabar covers de canciones y creo que la próxima entrada tratará sobre eso. He decidido poner esta porque entre las canciones de videojuegos y ahora esto os voy a acabar saturando con la música.
Pues nada, amigos, ya nos veremos en otra entrada. Sabéis que podéis mirar las que ya he subido, comentar y seguirme para no perderos las siguientes. Ahora os dejo mis redes sociales.
Espero que os haya entretenido y que tengáis todos un muy buen día.
Chao pescao
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