¡BIENVENIDOS DE NUEVO A ESTE BLOG TAN CHULO!
Quiero contaros esto porque es muy grave que yo, escritora y persona que presume de sus conocimientos de cultura general, no tenga ni puta idea de un arte ya centenario y del que lamentablemente mis nociones son insuficientes. Estoy hablando, cómo no, del cine.
Resulta que he visto muy pocas películas consideradas como "las mejores de la historia". Me gustan mucho las que ya he visto y sobre todo las de animación, que es el género que más disfruto. Podría considerar como mis películas favoritas la de Ratatouille, o Pesadilla Antes de Navidad. Por supuesto que me gustan las obras rodadas con actores reales, uno de mis favoritos es Leonardo Dicaprio, pero si tengo que quedarme con un tipo de películas, serían las de Disney, Pixar o incluso Dreamworks.
Bueno, voy al grano: al ver esta carencia tan pronunciada, este año 2024 me propuse ver más películas de lo habitual y esforzarme por adquirir un poco de cultura cinematográfica. Empecé con algunas obras como El Gran Lebowski, American History X, El resplandor... Un cine al que no estoy acostumbrada pero que sin duda me gustó mucho.
Y sobre esta última película, El Resplandor, vi también otra de su mismo director, Stanley Kubrick, La Naranja Mecánica. Otra de las grandes obras maestras de este autor y un clásico del cine. Me gustó bastante, incluso más que El resplandor, que al ser del género de terror, no disfruté tanto. En esta tesitura, quise también ver su gran película del año 1968: 2001, Odisea en el espacio. Con tantas referencias en películas que ya había visto, no pude sino animarme a verla. Y eso mismo he hecho esta tarde. Me he sentado en el sofá y acompañada por mi madre nos pusimos a ello.
Empezó con una escena famosísima: la obra clásica Así habló Zaratustra junto a las imágenes de una manada de monos representando algo así como "el comienzo de la humanidad". Es una buena manera de empezar una película, si me preguntáis, y eso se puede ver sólo con el impacto que ha tenido en la historia del cine. Me atrevería a decir que es una de las escenas más influyentes, y es que Kubrick tiene muchas de esas.
Luego le siguieron más imágenes de monos peleándose y yo me preguntaba por qué no empezaba la historia. No es que no me gustasen los simios, en realidad, me parecía muy bien todo lo que ocurría, pero las escenas se me estaban haciendo un poco largas. Mataron a un pobre mono, lanzaron el hueso con el que le habían golpeado la cabeza y empezó el metraje que le da título a la película: todo lo relativo al espacio. Los planos de naves, planetas y estrellas con música clásica de fondo son icónicos, pero fueron tantos que yo me empecé a preguntar cuál era la historia.
Después nos introdujeron la trama de un estadounidense que iba a ir a la Luna, donde supuestamente estaban pasando cosas extrañas. Esa trama se cierra de una manera muy extraña, entre más planos de planetas con Mozart de fondo. Y después vino por fin la historia principal: un grupo de astronautas que emprendían una misión en Júpiter con la computadora HAL 9000 monitorizando todo su viaje. En ese momento, en el que algo pasaba, sentí los párpados muy pesados y en menos tiempo del que creía, ya estaba en los brazos de Morfeo.
Me desperté cuando ya todo había pasado, cuando estaba viendo a un astronauta en medio del espacio porque la computadora se había rebelado y se dedicaba a matar a los pasajeros. Luego empezaron unas imágenes sobre lo que yo interpreto como un agujero de gusano, o algo así, y una vez pasado eso, la vuelta a la Tierra. Terminó la película con un señor viejo, un señor medio muerto que se parecía a la momia de Franco y un feto. Yo no entendí nada.
Y eso es precisamente lo que me preocupa: ¿seré yo una analfabeta cinematográfica que no es capaz de apreciar la obra de Stanley Kubrick, se duerme a mitad de la película y no entiende nada? Creo que no es problema del director, sino mío, ya que todos consideran a 2001 como una gran película y de las mejores de toda la historia del cine.
En cualquier caso, creo que la siguiente peli que veré será algo más sencillo. Igual me pongo a ver la saga de Harry Potter, ya que llevo bastantes libros leídos, o alguna que tenga pendiente ver que me interese más.
Mi filosofía siempre es que intentes ver el máximo de cosas posible, y que si no te gusta, no pasa nada. La clave es por lo menos abrirte a conocer nuevas cosas y no tener prejuicios por nada. Antes, no tenía ninguna opinión sobre esta película, pero por lo menos ahora puedo contaros que me he quedado durmiendo con ella.
Si os soy sincera, no he dormido mucho y es comprensible que me haya quedado frita ante semejantes planos eternos de naves y música clásica. Eso sí, es indudable lo bien hecho que está todo y se me hace loquísimo que todo eso haya podido hacerse en el año 1968, cuando todavía no había imágenes hechas por ordenador. Kubrick se sacó la polla, otra cosa es que yo no me haya enterado de las fumadas que intentaba contar.
En fin, amigos, espero que os hayan gustado mis batallitas con el mundo del buen cine y cuando me pasen más cosas de este estilo, sin duda os comentaré en más entradas. Si os ha gustado, no dudéis en seguirme para estar al día con lo que vaya subiendo ni tampoco olvidéis comprobar mis redes sociales, que os dejaré justo ahora.
Ojalá tengáis un buen día y un saludito a todo el mundo.
Hasta otra!
Más información:
https://www.instagram.com/pmonis_autor
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminar