¡BIENVENIDOS OTRO DÍA MÁS A ESTE MAGNÍFICO BLOG!
Aquí estoy, he vuelto, y como diría la gran Cristina Cifuentes:
A los que queréis que me vaya: no me voy; me quedo, me voy a quedar...
Últimamente le he cogido el gusto a citar a personajes célebres de nuestra cultura al empezar las entradas de este blog. Eso sí, lamento el bajón de calidad entre Sócrates y Cifuentes, a la próxima espero poder parafrasear a otra persona más competente.
Os sorprenderá el título de este artículo. Veréis, aunque esto pueda parecer una pregunta que me haríais vosotros a mí, en realidad es algo que constantemente me cuestiono a mí misma. ¡Así es, queridos amigos! No tengo ni pajolera idea de por qué tuve la terrible decisión de pasarme cuatro años de mi vida hincando los codos en clase mientras una serie de profesores (que ellos en realidad no tienen la culpa) dan un temario encuadrado en un plan de estudios en el que no aprendes nada. Bueno, en realidad sí que lo sé:
Todo tiene que ver con que vivimos en una sociedad capitalista y por lo tanto el mundo espera que cuanto antes empieces a trabajar de algo que no cuestione este modelo económico que sufrimos, mejor. ¿Qué quiero decir con esto? Bueno, que si fuera por el capitalismo, la gente ni siquiera iría a la Universidad. Esto se demuestra con sólo ver los precios exorbitados que te hacen pagar todos los centros de educación superior, independientemente de si son estudios de Grado, Ciclos formativos o lo que sea. Esto por lo menos en España.
Yo, que estoy yendo a una Universidad del Estado español tengo que pagar casi 1.000€ al año por estudiar, lo cual hemos normalizado pero denota un fracaso enorme de nuestras instituciones. Todo esto habla de un problema socioeconómico muy profundo y es que las personas más desfavorecidas, a no ser que se les entregue una beca, no pueden estudiar. Y, ya en casos más extremos, algunas familias ni siquiera pueden permitirse que sus hijos se mantengan mínimo hasta los 22 años estudiando y los mandan a trabajar cuanto antes. Mientras tanto, en otros países como Suecia te pagan por estudiar un Grado Universitario y si vienes de Erasmus desde cualquier Estado miembro de la Unión Europea, te sale gratis. Olé Españita.
Y cuando hablo de "trabajar de algo que no cuestione este modelo económico" no me refiero a que estudies Filosofía o Lenguas Clásicas. ¿Vosotros creéis que al Capitalismo le hace gracia que estudies Filosofía? Si es la de John Locke imagino que sí, ¿pero si te pones a estudiar filosofía marxista? ¿en un momento en el que estamos viendo la caída y la degeneración del neoliberalismo en personajes terribles como Trump, Abascal o Milei? No, señores. Al Capitalismo lo que le interesa es que estudies ADE, Derecho, Ingeniería y poco más. Por eso, cuando tus padres te piden que te metas en una carrera con "salidas" y te sacan estos ejemplos, en realidad están reproduciendo un pensamiento neoliberal que nos viene infundado desde que ocurrió la Revolución Industrial.
Entonces, como se esperaba de mi persona que siguiese al rebaño de estudiar una carrera universitaria, me esforcé muchísimo durante mis años en el instituto y acabé con una nota bastante buena en la Selectividad, por lo que podía meterme en casi cualquier cosa. Menos en Medicina, a eso no llegaba ya, pero tampoco me importaba, ya que yo estudié Humanidades. No quiero ni imaginarme cómo sería mi primer día en Medicina. No me acuerdo ni de dividir con dos cifras.
He de reconocer que, aunque acabé entrando a Periodismo, en realidad yo tenía bastantes opciones en la cabeza. Cuando tenía 12 años, mi hermano y yo jugamos a Phoenix Wright: Ace Attorney, un videojuego sobre juicios en el que había un personaje que me encantaba que se llamaba Miles Edgeworth que era el fiscal, y entonces pensé en la maravillosa idea que sería estudiar Derecho y meterme a fiscal. Claro que mi padre destruyó mi sueño de ser fiscal en poco tiempo, ya que él estudió Derecho y me advirtió de las jodidísimas oposiciones a las que te tienes que enfrentar si quieres dedicarte a la acusación.
Más tarde, pensé en entrar en Ciencias Políticas. La verdad es que fue una opción que dejé pasar y todavía no sé por qué, porque la política es algo que me ha llamado desde siempre (bueno, desde que se fundó Podemos) y de hecho una de las asignaturas que más me han gustado de la carrera hasta este momento fue una que se llamaba "Ciencia Política y Opinión Pública". Hubiese sido divertido graduarme de eso y acabar de colaboradora en programas magazín debatiendo sobre si le han dicho "calvo" a Miguel Tellado.
Cuando empecé a escribir, tuve un momento canónico que creo que a todas las chicas que hemos estudiado Humanidades nos ha ocurrido: Filología Hispánica. ¿A quién no le ha ocurrido? El pensamiento de ser profesora de Lengua se hizo en mi mente, pero eso se me hacía como muy básico, y yo querría despuntar metiéndome a académica de la RAE o algo así. Decidir entre si "niñes" estaba bien dicho tampoco hubiese estado mal, he de reconocerlo, y seguramente me habría venido bien para esto de los libros.
Pero, entonces, ¿por qué me metí a Periodismo? Os repito que a día de hoy sigo cuestionándomelo, pero creo que puedo explicarlo de alguna manera:
Veréis, soy de Cartagena, y el personaje español más importante que ha salido de la ciudad portuaria no es otro que el inigualable Arturo Pérez-Reverte, el escritor más prolífico a nivel nacional, que escribe un librito de 300 páginas al año sobre algo histórico... o policiaco... o no sé, ¡cualquier género que esté muy de moda en estos momentos! Resulta que él empezó siendo periodista, y muy bueno, he de decir. Ha estado en muchos conflictos, como en Sarajevo; o ha locutado noticias sobre la guerra de Beirut... En fin, que el tipo ha sido bastante bueno en lo que ha hecho. Pero tuvo un giro inesperado en los acontecimientos y empezó a escribir novelas (en mi opinión, Alatriste es un fanfic sobre la España del siglo XVII). Luego entró en la RAE y 15 años más tardes empezó a llorar en Twitter porque unas adolescentes le llamaron "señoro". Si me preguntáis, el punto álgido de su carrera es que Viggo Mortensen le diese vida a uno de sus personajes, ya me gustaría a mí, pero eso es otro tema.
¿Cómo queréis que no quiera ser como don Arturo? Podríamos ser los dos cartageneros periodistas-escritores, hacer una alianza y dominar todo el panorama literario mundial.
Ahora en serio, creo que me metí a Periodismo porque me gusta escribir, los temas de actualidad y los debates, aunque nunca logre tener contrincantes competentes. Sinceramente la carrera hasta este momento (llevo menos de la mitad) me ha aportado cosas muy buenas ya que me ha permitido conocer a gente a la que a día de hoy considero amigos cercanos y me ha hecho vivir la experiencia de aprender a valerme por mí misma en este mundo de hienas y buitres, pero mis anécdotas con gentuza indeseable las contaré en otro momento.
Espero que os haya gustado esta disertación sobre el panorama educativo español y os haya entretenido mi historia a la hora de elegir una carrera universitaria. Si es así, podéis ver las otras entradas que ya he publicado y esperar a que suba más, que no será dentro de mucho.
Que tengáis todos vosotros un buen día y ¡hasta la próxima!
Más información:
https://www.instagram.com/pmonis_autor
Comentarios
Publicar un comentario