¡BIENVENIDOS OTRA VEZ A ESTE PEDAZO DE BLOG VENIDO DE LA MANO DE UNA SERVIDORA!
Hola a todos, chicos, chicas, chiques, perros, gatos, ornitorrincos y demás criaturas del Señor que hoy han tenido la buena suerte de leer esta entrada tan chula en este blog tan chulo.
Este día me voy a abrir un poco a todos vosotros, y es que os contaré una parte de mí que considero vulnerable y que creo que al poder expresarlo mediante este blog podré ayudar a quienes se sientan de una forma parecida a mí.
Veréis, desde que soy adolescente he sentido mucho miedo a las multitudes, a que me juzguen y sobre todo a conocer a otras personas. Me considero bastante abierta a la gente, pero me cuesta dar un primer paso. El hecho de empezar una conversación con alguien que no conozco de nada me es muy difícil, pero me suelto en cuanto pillo un poco de confianza. Eso por sí mismo no tiene por qué ser nada grave y he vivido con ello de una forma completamente normal. Pero desde hace año y medio que mi ansiedad social ha complicado un aspecto de mi vida muy importante: mi actitud ante un evento literario.
Es comprensible y normal que uno se sienta nervioso ante la idea de hablar en público, de conocer nuevas personas... Yo durante una buena parte de mi vida he hecho obras de teatro y recuerdo los nervios cuando una actuación estaba a punto de comenzar. El temblor por todo el cuerpo, el pensamiento de que se te va a olvidar el texto... Al final, lo acababa haciendo bien pese a mi autosugestión y mis formas no intencionadas de hundirme a mí misma. Si os soy sincera, no me da miedo hablar frente a muchas personas y expresar mis opiniones; ni siquiera me asusto cuando todo el mundo se queda callado mientras me miran y escuchan cada palabra que suelto. Pero el miedo antes de que algún acontecimiento pase siempre estará ahí y estoy convencida de que me acompañará toda la vida.
El primer evento literario al que fui fue la Feria del libro de Cartagena del año 2022, recién salido del horno mi primer libro, El Brillo Azul: La Dinastía de Fuego. Estaba muy emocionada pero al mismo tiempo el síndrome del impostor me dio fuerte. Mis pensamientos intrusivos sobre que no merecía estar ahí y no me sentía una escritora válida para el evento me acompañaron hasta que no vi que en realidad no me iba a pasar nada.
Creo que en parte se debe a que no siento que me tome en serio la gente. Tengo 19 años pero por mis facciones y mi altura todos creen que tengo 13 años y la verdad es que puede ser gracioso para algunos, pero en realidad es algo que llega a ser muy frustrante sobre todo en ámbitos en los que quiero que me conozcan y no se limiten a "¡Wow! ¡Mira qué joven es y ya ha escrito un libro! En serio, al principio era gracioso. Ya no.
Bueno, pues la primera Feria del Libro estuvo bastante bien, la verdad. Estuvo divertido y los de las otras casetas se fijaron en mí porque pensaban que era como súper joven (al parecer si quieres ser escritor tienes que ser hombre (preferiblemente) y estar jubilado, supongo). Os enseñaré algunas fotos:
Aquel día conocí a mi querido Nico y miren qué hermosos salimos.
En esta foto podéis ver que me estaban haciendo una entrevista para la tele (increíble). Hablé un poco con la chica que me entrevistaba, que ahora la veo a veces de reportera en La7 Región de Murcia, muy maja ella.
Aquí con mi compañero de editorial don Juan Tebar, escritor de los libros de Benet, una saga de novela policiaca, al que también conocí en esa feria. Muy majo y amable, como siempre. Se puede apreciar la camiseta tan chula que llevaba del dinosaurio de Google. Es de las mejores que tengo y eso que me la pongo poco.
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